PARO NACIONAL INDEFINIDO EN DEFENSA DEL AGRO PERUANO

18 FEBRERO DEL 2008
LAS ORGANIZACIONES AGRARIAS DEL PERU, LA CONFEDERACIÓN NACIONAL AGRARIA CNA, JUNTA NACIONAL DE USUARIOS DE LOS DISTRITOS DE RIEGO DEL PERU JNUDRP, CCP, CONACAMI, RONDAS CAMPESINAS, FRENTE GANADERO DEL PERU ORGANIZACIONES INDÍGENAS Y OTROS GREMIOS AGRARIOS DEL PERÚ
Ante el abandono, descapitalización y pobreza rural generada por las políticas antiagrarias exigimos lo siguiente:
1º Definición de una Política Agraria y Protección del Agro Peruano frente al Tratado de Libre Comercio TLC.

2º Por la vigencia de la actual Ley de aguas Nº 17752 y no a la pretendida LEY DE AGUA DEL PODER EJECUTIVO

3º Saneamiento de las deudas Agrarias (Aprobación de la ley PREDA Nº 1235-2006, con las modificaciones de las propuestas alcanzadas por la Confederación Nacional Agraria CNA. El 22 de octubre del 2007 presentada en audiencia pública en el Congreso de la República. Exigimos al gobierno un Decreto de Urgencia para suspender el remate de Tierras por las entidades financieras y otros.

4º Plena vigencia de los derechos de las comunidades campesinas y nativas del Perú Rechazamos el Proyecto de Ley Nº 1770/2007-PE y 1900/2007-PE del Poder Ejecutivo. (No a la subasta pública de las tierras de la costa, sierra y selva)

5º Implementación y funcionamiento inmediato del Banco Agropecuario.

6º Dotación urgente del guano de las islas para una agricultura sostenible.

7º Declarar en emergencia el Agro del Sur-chico de los valles afectados por el terremoto del 15 de agosto del 2007.

8º Implementación inmediata del Plan Nacional para el Desarrollo Ganadero precio justo de la Leche Fresca.

9º Alto a la depredación de los recursos Naturales en nuestra amazonia peruana mediante concesiones inconsultas a la población amazónica a favor de las empresas transnacionales, petroleras, forestales y mineras.

10º Por un precio justo para el algodón peruano.

11º No a la criminalización de la protesta social y la persecución política de los líderes agrarios por la defensa de derechos de los pueblos.

ALERTAMOS, sobre los efectos negativos que acarreará la construcción de los corredores sur-norte e INTERANDINA a través de la Iniciativa de Integración para la Infraestructura Regional Sudamericana-"IIRSA", por formar parte de los proyectos de infraestructura al servicio de las transnacionales , que implementarán una expoliación gigantesca devastadora de nuestros pueblos con sus secuelas de contaminación del medio ambiente, depredación de la biodiversidad y la desaparición de las poblaciones aborígenes de la amazonía.

Estos megaproyectos en los que el Estado invertirá el 62% del costo de las obras para que las empresas extractivas transnacionales existentes en estos corredores sacien sus apetitos de enriquecimiento, dejarán tierras improductivas por la sobre explotación de la extracción de la materia prima como son: bosques, hidrocarburos, agua dulce, fauna silvestre y otros.

¡VIVA EL PARO NACIONAL AGRARIO!
¡VIVA EL MOVIMIENTO AGRARIO ORGANIZADO!
CONFEDERACION NACIONAL AGRARIA
ORGANISMO REPRESENTATIVO DE LOS PRODUCTORES AGRARIOS

FIBROMÍALGIA Y SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA CAMPAÑA DEL DÍA12

Esta acción parte de una iniciativa ya creada http://www.lasbarricadas.net/cartaabierta/carta.html) que sigue en pleno proceso: la necesidad de mostrar la rabia e impotencia ante el maltrato persistente y continuo que los enfermos de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica reciben de las Instituciones y de tomar medidas para salir de esta indefensión.
Si eres una Asociación, Profesional de la medicina, posees una plataforma web sobre nuestras enfermedades o cualquier entidad que desee apoyar esta causa, avísanos de tu participación para que, además de participar, reflejemos aquí tu muestra de solidaridad. Leer Más. ...
http://fibromialgia.sfatigacronica.googlepages.com/home

LAS MARAVILLAS DEL PERU

SELECCIÓN DE SIETE

CÓDIGO DE ÉTICA PARA VISITAS A SITIOS ARQUEOLÓGICOS CON ARTE RUPESTRE

PREPARADO POR LA ASOCIACIÓN PERUANA DE ARTE RUPESTRE
APAR
Premisas

El Arte Rupestre es un objeto arqueológico y por lo tanto un monumento nacional. Esto quiere decir que el arte rupestre se encuentra protegido y amparado por las leyes peruanas del patrimonio cultural y arqueológico.

El Arte Rupestre es una herencia cultural del pasado. Hay 4 tipos de arte rupestre en el Perú: Pinturas Rupestres, Petroglifos, y Arte rupestre movible, y Geoglifos.

El arte rupestre incluye las siguientes características: la figuración (grabada, pintada o delineada), el soporte (la piedra, la roca, el farallón el suelo), y el entorno paisajístico. En conjunto estas características configuran el sitio arqueológico de arte rupestre.

Todos los peruanos tienen derecho y el deber de apreciar, proteger y estudiar el arte rupestre nacional teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
Comportamiento ético

1. Comunicar siempre el ingreso a los sitios que estén bajo supervisión, sea esta del de estado: Instituto Nacional de Cultura por ejemplo; o particular: comunidad campesina, asociación comunitaria, etc. Si existen reglamentos internos de visitas, seguir este reglamento y cumplir con los requerimientos estipulados en el mismo.

2. Entender concientemente el encontrarse en un lugar que es un repositorio de arte antiguo, un lugar con reliquias expuestas. Por tanto se requiere un comportamiento acorde a esta situación.

3. Observar el arte rupestre siempre desde una distancia prudencial.

4. No debe intervenirse físicamente el arte rupestre en ninguna forma. No debe tocarse, pintarse, rasparse, tizarse, mojarse, escalarse, etc.).

5. No se debe alterar de ninguna forma el entorno, en el cual el arte rupestre esta inscrito. No se debe remover el suelo, hacer fogatas, campamentos, construcciones, etc., en zonas cercanas a los sitios con arte rupestre.

6. No se debe levantar colectar o coleccionar cualquier material cultural asociado a los sitios de arte rupestre, sean estos cerámica, lítico, hueso, o cualquier otro material similar. Esta recomendación incluye también muestras botánicas (plantas y/o árboles), y muestras minerales.

7. No se debe dejar en el área nada extraño al entorno y el sitio de arte rupestre, esto incluye ofrendas, pagos, monedas, basura, etc.

8. Se debe recordar que todo daño al arte rupestre, siendo este patrimonio nacional, constituye un delito contra el patrimonio cultural que es sujeto a penalidades."
http://www.rupestre.com.ar/articulos/codigo_etica_APAR.htm

RELACIONES DE PODER EN EL CAMPO

(Caso de la provincia de Condesuyos)
Alipio Montes Urday
Documento de Trabajo N° 76 Serie Talleres N° 4
http://lanic.utexas.edu/project/laoap/iep/ddt076.pdf

ESCRITO DEL GENERAL BOLÍVAR SOBRE EL GENERAL SUCRE


Por: José M. Ameliach N.
Fecha de publicación: 07/02/08

“El general Antonio José de Sucre nació en la ciudad de Cumaná, en la provincia de Venezuela, el 3 de febrero de 1.795…En el año de 1.808 principió sus estudios en matemática para seguir la carrera de ingenieros. Empezada la revolución se dedicó a esta arma y mostró desde los primeros días una aplicación y una inteligencia que lo hicieron sobresalir entre sus compañeros. Muy pronto empezó la guerra, desde luego el general Sucre salió a campaña. Sirvió a las órdenes del general Miranda con distinción en los años 11 y 12. Cuando los generales Mariño, Piar, Bermúdez y Valdés emprendieron la reconquista de su patria, en el año 13, por la parte oriental, el joven Sucre les acompañó a una empresa lo más atrevida y temeraria. Apenas un puñado de valientes, que no pasaba de ciento, intentaron y lograron la libertad de tres provincias. Sucre siempre se distinguía por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor. Leer Más. ...
http://www.aporrea.org/actualidad/a50652.html

INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA

INLEC DEL PERÚ
CAMPAÑA LEER PARA CREAR UN MUNDO MEJOR
LECTURA TOTAL Y LIBRE
PLAN LECTOR BITÁCORA PARA EL MAESTRO
NIVELES DE COMPRENSIÓN LECTORA
Danilo Sánchez Lihón
«No hay tos hablada que no llegue a bruma.
No hay Dios ni hijo de Dios
sin desarrollo»
César Vallejo

LA INSEGURIDAD HIJA DE LA DROGA Y EL ALCOHOL…

Por: Antonio J. Valdéz Mederico
Fecha de publicación: 05/02/08

Es cierto, la inseguridad se lleva por delante vidas y bienes, de ricos y pobres, sin distinciones de razas o de color o de nacionalidad y los echa al mundo de las estadísticas que refieren al Estado a elaborar los presupuestos que en materia de seguridad invertirán el año entrante. Los muertos y los heridos van con nombre, apellidos y número de cédula de identidad. Los atracados, asaltados, extorsionados, de ambos lados, delincuencia y agentes del orden, no figuran en toda su realidad, parte de ella no denuncia por miedo, por no creyentes y por no convertirse en victimas del otro actor, el validado, ese uniformado y en esencia porque el aparato policial no ha creado otra opción que permita hacerlo con seguridad personal y posibilidad de la represión efectiva. Leer Más. ...
http://www.aporrea.org/ddhh/a50523.html

UN PROGRAMA DE TELEVISIÓN ALEMÁN CALIFICADO DE "HUMILLANTE”

Sociedad 06.02.2008

Un joven de 17 años sumido en un auténtico ataque de nervios ha llevado a dos instituciones alemanas de protección del menor a protestar contra el modo en que los chicos son tratados en un programa de televisión. Leer Más. ...
http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,3111199,00.html

PROVINCIA DE CASTILLA-AREQUIPA

El dispositivo legal crea la provincia de Castilla en base a las parroquias de Aplao, Huancarqui, Pampacolca, Viraco, Andahua, Chachas y Choco segregadas de ... Leer Más. ...
http://www.sira-arequipa.org.pe/local/castilla.htm

LA VEDA TOTAL DEL CAMARÓN DE RÍO EMPIEZA MAÑANA, ADVIERTE PRODUCE

13:49 Está prohibida la extracción, procesamiento, transporte, comercialización y utilización del recurso hasta el 11 de abril de 2008

(Andina).- La veda total del camarón de río se iniciará el 1 de enero del 2008 y durará hasta el 11 de abril próximo, recordó hoy el Ministerio de la Producción.

En ese sentido, Produce prohibió la extracción, procesamiento, transporte, comercialización y utilización del camarón de río (Cryphiops caementarius y Macrobrachium spp)

El titular del sector, Rafael Rey, indicó que debido a estudios del Instituto del Mar del Perú (Imarpe), la veda se determinó porque existe un retraso en el ciclo maduración del camarón de río y, por lo tanto, en el presente periodo de desove las hembras del camarón de río ponen un promedio de 2.500 huevos.

En ese sentido, capturar esta especie en esta época es depredarla, con el riesgo de que la veda continúe por más tiempo y arriesgándose el infractor a las duras sanciones que ha impuesto el Ministerio de la Producción, indicó.

"Si queremos seguir apreciando el sabor de este crustáceo, de alto contenido proteico, invoco a que se respete escrupulosamente la veda. Está prohibido, asimismo, su consumo en restaurantes y su adquisición en mercados, entre otros", agregó.

http://www.elcomercioperu.com.pe/ediciononline/HTML/2007-12-31/la-veda-total-camaron-rio-empieza-manana-advierte-produce.html

TORO MUERTO PERÚ POSIBLES ALTERACIONES PREHISTÓRICAS EN DETALLES DE PETROGLIFOS.

Maarten van Hoek. vanhoekrockart@parelnet.nl
Publicado originalmente en: ADORANTEN 2005, the Journal of The Scandinavian Prehistoric Society, Underslös, Sweden (Van Hoek 2005b).
Traducción de Diego Martinez Celis especial para Rupestreweb.
Introducción
Los sitios de arte rupestre suelen llamarnos la atención, a menudo, por ciertas características muy distintivas, que involucran imágenes inesperadas o propiedades poco comunes. Para dar un ejemplo, en algunas partes de los Andes, no es extraño encontrar sitios de arte rupestre con la imagen de un "mono". Sin embargo, una imagen de un "mono tocando trompeta" es mucho más idiosincrática y sólo ha sido reportada en una ocasión (Van Hoek 2005a). Leer Más. ...
http://www.rupestreweb.info/toromuerto.html

VARIEDADES DE ARROZ PARA SUELOS SALINOS

La salinidad de los suelos constituye un serio problema para la agricultura en Cuba. Algunos especialistas estiman que existen en el país un millón de hectáreas de tierras con esa desventaja y una extensión similar tiene tendencias a ello. Los terrenos con tales dificultades se convierten en improductivos, por lo que la búsqueda de variedades capaces de tolerar esas condiciones es un desafío para los investigadores.

EN LA ESTACIÓN DE LOS PALACIOS SE HAN OBTENIDO NUEVOS GENOTIPOS DE ARROZ TOLERANTES A LA SALINIDAD, LA SEQUÍA Y AL ÁCARO BLANCO.

En la Estación Experimental del Arroz de Los Palacios, del Instituto Nacional de Ciencias Agropecuarias ubicada en la provincia de Pinar del Río, desarrollan un programa de mejoramiento genético que ha permitido la obtención de nuevas variedades con cierta tolerancia a la salinidad, al estrés ambiental, plagas y enfermedades.

En este programa se emplean diferentes métodos de mejora como los convencionales y biotecnológicos, explicó a Granma la master en Ciencias Elizabeth Cristo, investigadora del centro.

Desde el año 2000, agregó, se han obtenido nuevos genotipos de arroz por vías biotecnológicas, tolerantes a la salinidad, la sequía y al ácaro blanco.

Mediante técnicas biotecnológicas, apuntó Elizabeth, se han producido algunos somaclones, o sea plantas obtenidas a partir de material vegetal por esta manipulación. Uno de ellos, el INCA LP-7, es el de mayor presencia en la producción. Ahora se encuentra en el instructivo técnico del cultivo del arroz, mientras otros dos aparecen vinculados al movimiento del cultivo popular del grano.

Al compararse con las técnicas tradicionales, en el Centro se observan líneas de avance que toleran bajos suministros de agua.

La variedad nombrada LP-7 fue introducida en Holguín, Granma y Sancti Spíritus, con resultados favorables en condiciones de salinidad, y hasta el momento el rendimiento promedio es de hasta cuatro toneladas por hectárea, agregó la investigadora.

Esta variedad fue lograda por un equipo de especialistas de la Estación Experimental del Arroz de

Los Palacios y del Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas, dirigido por la doctora María Caridad González Cepero.

Otro paso significativo de la Estación en aras de mejorar el cultivo del arroz, es el que tiene lugar en la granja Caribe. Allí estudian la resistencia de nuevas variedades al hongo de la Pynicularia grisea l., una de las enfermedades que más daño causa al cultivo de la gramínea en el mundo.
Actualmente, acotó la especialista, no hay variedades en Cuba resistentes a la Pynicularia, pero sí líneas y genotipos que poseen un buen comportamiento ante el ataque de algunas de las razas de este patógeno.

Lograr variedades, resistentes o tolerantes a la referida enfermedad, pudiera ser otro desafío para los investigadores del centro de Los Palacios.

http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/cienciaytec/agricultura/
agricultura03.htm

VARIEDAD ARROCERA DE JUCARITO RESPONDE
en suelos salinos
PEDRO MORA

BAYAMO (M.N.).— La variedad de arroz IA-Cuba 25, logro científico de la estación experimental de Jucarito, obtuvo rendimientos de 1 408 quintales por caballería en condiciones adversas de salinidad en la granja Pedro Borrás, perteneciente a la provincia de Granma.

Ese aporte del centro de investigaciones del municipio de Río Cauto fue materializado recientemente en 23 caballerías cosechadas y significa un logro alentador, pues solamente en esa dependencia del CAI arrocero Fernando Echenique están afectadas por la salinidad 270 caballerías y otras 295 en Cayamas.

El ingeniero Juan Guzmán Milanés, subdirector de producción del complejo, dijo a este diario que las posibilidades de dicha variedad son superiores, pues promedia hasta 2 200 quintales por caballería en algunos campos, y forma parte de un estrategia integrada de ciencia, innovación, medio ambiente y propiedad industrial, que sitúa a la entidad en un lugar destacado nacionalmente.

Como componente de ese quehacer científico-técnico citó a la granja Yucayo, que completó en la reciente cosecha de frío 1 495 quintales por caballería y creció en 667 con relación al pasado año, para ubicarse como la mejor de la provincia. Su lote número cinco promedió 1 542 quintales y se situó a 79 por caballería del promedio histórico más alto de la granja.

Granma, a pesar de numerosas adversidades, trabaja para incrementar su aporte a la economía del país e incluye la alternativa del arroz popular. Con una buena estrategia de variedades y una rigurosa disciplina técnica, el área estatal alcanzó 1 250 quintales por caballería en la pasada campaña de frío, para convertirse en el CAI de mejores resultados en el país.

Actualmente el territorio cumple con la siembra de primavera, en la que aspira a repetir los buenos promedios en una extensión de 250 caballerías. Las mayores superficies para cortar corresponden a las variedades Reforma y LP5, ubicadas mediante un cronograma que tiende a evadir las afectaciones de las plagas.

Antonio González, director del Complejo Arrocero provincial Fernando Echenique, informó a Granma que existe un alto espíritu combativo en todas las dependencias de la entidad, el cual crece al encabezar nacionalmente los rendimientos de la actual cosecha de primavera y con la reciente propuesta del CAI como empresa innovadora para el premio de la Academia de Ciencias de Cuba.

http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/cienciaytec/agricultura
/agricultura06.htm

SORIANO

Eduardo Galeano

En uno de sus cuentos, Soriano imaginó un partido de fútbol en algún pueblito perdido en la Patagonia. Al equipo local, nunca nadie le había metido un gol en su cancha. Semejante agravio estaba prohibido, bajo pena de horca o tremenda paliza. En el cuento, el equipo visitante evitaba la tentación durante todo el partido, pero al final el delantero centro quedaba solo frente al arquero y no tenía más remedio que pasarle la pelota entre las piernas.
Página12 de Argentina - 29 de enero de 2008

Diez años después, cuando Soriano llegó al aeropuerto de Neuquén, un desconocido lo estrujó en un abrazo y lo alzó con valija y todo:
–¡Gol, no! ¡Golazo! –gritó–. ¡Te estoy viendo! ¡A lo Pelé lo festejaste! –y cayó de rodillas, elevando los brazos al cielo.

Después, se cubrió la cabeza:
–¡Qué manera de llover piedras! ¡Qué biaba nos dieron!
Soriano, boquiabierto, escuchaba con la valija en la mano.
–¡Se te vinieron encima! ¡Eran un pueblo! –gritó el entusiasta. Y señalándolo con el pulgar, informó a los curiosos que se iban acercando:
–A éste, yo le salvé la vida.

Y les contó, con lujo de detalles, la tremenda gresca que se había armado al fin del partido: ese partido que el autor había jugado en soledad, una noche lejana, sentado ante una máquina de escribir, un cenicero lleno de puchos y un par de gatos dormilones.

(El texto de Galeano, llamado “El lector” forma parte de su libro Bocas del tiempo. Hoy se cumplen once años de la muerte de Osvaldo Soriano.)
http://www.rodelu.net/galeano/galeano185.html

MARIO BENEDETTI Y LA TOZUDA URUGUAYEZ CON EL PROF. GERARDO CIANCIO EN SU VISITA A GOTEMBURGO


Mario Benedetti
Hebert Abimorad

Mi primer contacto con la obra de M. Benedetti fue en la explanada y atrio de la intendencia cuando sus libros se amontonaban frente a los puestos de las editoriales en la Feria de Libros y Grabados. La juventud inquieta de esa época hacía cola para comprar Montevideanos (1959), primera obra narrativa que obtuvo un amplio reconocimiento por parte del público y la crítica, y otros libros agotados que se reeditaban. Vaya un recuerdo para su fundadora, directora y poeta Nancy Bacelo, fallecida recientemente.
http://www.rodelu.net/abimorad/abimorad23.html

ENERGÍAS LIMPIAS PARA EL DESARROLLO


Recursos Energéticos No Convencionales
Por: Jorge Manco Zaconetti

A diferencia de nuestros vecinos como Chile que atraviesa una profunda crisis energética por el déficit en el abastecimiento de gas natural, o Ecuador que tiene problemas en la dotación del servicio eléctrico... Leer mas

http://www.tercaopinion.org/art340.htm

VÍDEO CLIP MUSICAL ES HORA DE VOLVER A CASA


Michael Franti and Spearhead
Rebelión
01-02-2008
http://www.youtube.com/user/FrantiV

Those who start wars, never fight them
And those who fight wars, they never like them
And those who write laws, can recite them
And those who fight laws, they live and die by them

But I know its time
Yes I know its time
It's time to go home
It's time to go home
It's time to go home
It's time to go home

Don't take our boys away
Don't take our girls away
Don't take our boys away
Don't take our girls away

Those who build walls are pretending
That forever they can defend them
Those who dam streams can build fountains
Those of us who just let them run free
Can move mountains
(estribillo)
And I say, you whoooo
you whoooo who who who, you whoooo who who who

Doves fly by in the morning light
Leaves fall down on a passer by
Phone call comes and a mamma cries
Tears stream down from a daddy's eyes(X2)


"Es hora de volver a casa"


Quienes inician las guerras nunca luchan en ellas
Y quienes luchan en ellas las detestan
Quienes escriben las leyes pueden recitarlas
Y quienes contestan las leyes viven y mueren por ellas

Pero yo sé que ya va siendo hora
Sí, ya va siendo hora
De volver a casa
De volver a casa
De volver a casa
De volver a casa
De volver a casa

No os llevéis a nuestros muchachos
Ni a nuestras muchachas
No os llevéis a nuestros muchachos
Ni a nuestras muchachas

Quienes levantan muros creen
Que siempre podrán defenderlos
Quienes construyen represas podrían construir manantiales
Los nuestros que liberéis
Moverán montañas

(estribillo)

Y yo digo, vosotros
vosotros vosotros vosotros

Palomas volando a la luz del alba
Hojas que caen sobre el paseante
Una llamada de teléfono y una madre llora
Lágrimas brotan de los ojos de un padre (dos veces)

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62659
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BIBLIOTECA AYACUCHO DIGITAL

Ahora millones de personas en cualquier parte del mundo pueden acceder gratuitamente a los clásicos de la producción intelectual latinoamericana a través de la Biblioteca Ayacucho Digital. Este novedoso compendio bibliográfico en la red pone al alcance del internauta las obras más relevantes de la literatura de esta región en formato PDF, los que también pueden ser leídos en voz alta por un lector de pantalla. Los libros de la Biblioteca Ayacucho Digital son concebidos y editados siguiendo los mismos parámetros de calidad que caracterizan las obras impresas de nuestro fondo editorial. Marco legal.

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MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO SOSTENIBLE

Nicolás Angulo Sánchez

Los seres humanos, al igual que las demás especies y seres vivos de este planeta, no viven aislados unos de otros, sino que comparten los diferentes ecosistemas naturales, entrelazando sus vidas mediante una tupida red de interacciones. Por esta razón, los seres humanos deben conocer el funcionamiento, las posibilidades y los límites de estos ecosistemas, con el fin de asegurar su supervivencia, bienestar y calidad de vida. Sin embargo, actualmente, el ecosistema planetario en su conjunto se encuentra seriamente amenazado por el crecimiento desmesurado de las actividades de la especie humana, que invaden todos los ecosistemas naturales, pasando de unas interrelaciones locales con una pequeña parte de la biosfera a unas interrelaciones totales o globales a escala planetaria.

La causa última de la gravedad de esta situación se debe sobre todo a la irresponsabilidad e incomprensión hacia la naturaleza manifestada por los dirigentes políticos y económicos de esta especie, bien por sus erróneas, injustas y destructivas decisiones bien por su pasividad e indolencia. Una explotación demasiado intensa de los recursos naturales está causando la extinción de numerosas especies animales y vegetales y el grave deterioro de medios tan esenciales para la propia vida humana, como son la tierra, el agua y el aire. Las actividades humanas y las decisiones de dichos líderes están guiadas predominantemente por valores que fomentan una competencia y un egoísmo ciegos, y que inducen a pensar que se dispone de un acceso ilimitado a la naturaleza y a sus recursos. Es necesario cambiar esta tendencia, pues está en juego no sólo nuestro bienestar y calidad de vida, sino incluso nuestra propia supervivencia como especie, junto con las demás.

Gran parte de nuestros alimentos proceden de especies silvestres y lo mismo sucede con las materias primas industriales, como el caucho, el papel y la madera. Asimismo, buena parte de los medicamentos son extraídos de especies de bosques tropicales. Pues bien, en los siglos XIX y XX la deforestación ha adquirido proporciones gigantescas, sin tener en cuenta que los bosques protegen los suelos, estabilizan los climas locales y proporcionan albergues idóneos para gran diversidad y riqueza de la flora y fauna de nuestro planeta, y provocando devastadoras pérdidas que afectan a esta magna biodiversidad. Según el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) los pantanos y marismas, un rico hábitat de muchas especies de flora y fauna, también están en vías de desaparición en casi todas partes del mundo. A ello se añade la erosión y la desertificación de los suelos, que avanzan inexorablemente. Lo mismo sucede respecto a la atmósfera, pues las emisiones de gases contaminantes provocada por la quema de combustibles fósiles, junto con la quema de campos, bosques, estiércol y otros productos "biomasa", producen dióxido de carbono (CO2) y otros gases que generan el denominado "efecto invernadero", el cual es el principal causante del acelerado cambio climático que estamos soportando, y ante el cual los ecosistemas planetarios se muestran incapaces de reaccionar. Por otra parte, gases como los clorofluorocarbonos (CFCs), utilizados para producir bajas temperaturas en los refrigeradores, así como disolventes en la industria y como gases propulsores en rociadores de aerosol, dañan la capa de ozono.

También los océanos se ven seriamente afectados, en particular las aguas costeras, que se han convertido en los sumideros donde van a parar la mayor parte de los contaminantes generados por los seres humanos, como por ejemplo los productos químicos, sintéticos y plásticos. Por otro lado, la pesca comercial a gran escala tiende a extraer excesivas cantidades de recursos marinos. Mención especial merecen las islas y sus instalaciones turísticas, que suelen provocar un fuerte impacto ambiental. En cuanto a las aguas dulces y potables, procede indicar que su calidad se ve fuertemente afectada por la contaminación atmosférica, los productos químicos tóxicos y los desechos que se vierten en ellas despreocupada y negligentemente.

Otro factor que contribuye gravemente al deterioro de nuestro entorno natural son los desechos tóxicos, los cuales constituyen un veneno para los ecosistemas, principalmente los residuos de las grandes industrias, como las refinerías de petróleo, los fabricantes de productos químicos y plaguicidas, las minas, los fabricantes de productos sintéticos y de armas y, por supuesto, las centrales nucleares. Los más directamente afectados son las personas que trabajan y viven cerca de estas zonas de riesgo, al experimentar una mayor incidencia de cánceres, desórdenes neurológicos, abortos espontáneos, defectos congénitos y otras afecciones irreversibles. A este respecto, cabe señalar que los países “en desarrollo”, y muchos de los que se consideran “desarrollados”, carecen de leyes de control de los productos tóxicos o son inefectivas, convirtiéndolos en vertederos baratos y fáciles para productos prohibidos en los países más industrializados (Europa envía cada año al tercer mundo 120.000 toneladas de residuos peligrosos como promedio). A ello hay que añadir los enormes montones de basura acumulada, a consecuencia del consumismo descontrolado e insaciable del mundo "desarrollado".

El PNUMA hace observar también que la destrucción, a menudo indiscriminada, de bosques y zonas arboladas, el pastoreo excesivo por una creciente cabaña ganadera y la gestión inadecuada de las tierras agrícolas han conducido a la degradación de grandes extensiones de tierra, en particular, en las zonas tropicales. Si bien las prácticas agrícolas y ganaderas nómadas en ecosistemas tropicales y de subsistencia vienen realizándose desde tiempos inmemoriales, lo que sucede es que en los trópicos la población ha aumentado en mil quinientos millones de habitantes en apenas medio siglo. De este modo, las tierras deterioradas se transforman en desiertos y una de las consecuencias más graves de ello es el déficit alimentario. Un ejemplo del dramatismo a que puede llegar este tipo de situaciones se desencadena en África periódicamente, causando unas hambrunas espantosas. Estas catástrofes y las tierras cada vez más fuertemente erosionadas provocan migraciones humanas que suelen acabar en tugurios y asentamientos precarios en zonas urbanas asimismo asoladas por la pobreza.

Así pues, los más pobres, tanto en las zonas urbanas como en las rurales, son las víctimas más directamente perjudicadas por un medio ambiente degradado. La presión demográfica es otro factor a tener en cuenta en el deterioro del medio ambiente, sobre todo en los países del tercer mundo, dado que dichos países soportan un crecimiento demográfico desmesurado que no hace sino hundirlos más en el subdesarrollo y la pobreza, pues es lo único a repartir. La creciente demanda de alimentos, leña, agua y otros recursos básicos fuerza a los pobres a cultivar, pastorear y talar en exceso, o bien a emigrar a ciudades superpobladas o a tierras en las que encuentran las mismas dificultades, con lo que la situación de los ecosistemas ya frágiles y duramente castigados se va deteriorando más y más. De este modo, van aumentando las áreas propensas, así como el grado de vulnerabilidad, a los accidentes y catástrofes causados tanto por fenómenos naturales como por seres humanos. En efecto, la erosión y la desertificación de los suelos avanza imparablemente por todo el planeta provocando, como se ha dicho, la masiva emigración de las zonas rurales a las urbanas y generando grandes aglomeraciones y tugurios en las periferias de las grandes ciudades. Viven así en condiciones bastante precarias de hacinamiento, falta de higiene, multitud de enfermedades y junto a vertederos de residuos tóxicos, basuras putrefactas y aire contaminado, pues los vertederos de residuos peligrosos y basuras suelen situarse cercanos a núcleos de población empobrecidos y marginales.

El desarrollo sostenible

El concepto de desarrollo sostenible, en el sentido de respetuoso hacia el medio ambiente, resulta difícilmente compatible con las teorías e ideologías mercantilistas, predominantes en la historia moderna de la humanidad y partidarias del crecimiento económico y de la productividad a ultranza, porque estas últimas ignoran y relegan la protección del medio ambiente, en un principio de manera inconsciente, pero en la actualidad de manera plenamente consciente. Las consecuencias de esta visión han sido y siguen siendo funestas: el grado de deterioro actual de los múltiples ecosistemas locales y regionales, así como del ecosistema global planetario, va agravándose paulatinamente hasta el punto de provocar un cambio climático tan acelerado que, en la actualidad, resulta dudoso que la vasta biodiversidad del planeta, incluida nuestra especie, pueda adaptarse satisfactoriamente a este ritmo tan acelerado de cambio y deterioro del entorno natural. El crecimiento económico y de la productividad se ha basado en actividades que agotan los recursos del planeta y contaminan enormemente, creyendo que se dispone de un acceso ilimitado a la naturaleza y sus recursos. Además, está provocando el aumento continuo de la pobreza y la desigualdad económica y social en provecho de élites cada vez más privilegiadas e indolentes.

Tal desarrollo sería sostenible si vinculara las decisiones económicas con el bienestar social y ecológico, es decir, vincular la calidad de vida con la calidad del medio ambiente y, por lo tanto, con la racionalidad económica y el bienestar social. En otras palabras, el desarrollo es sostenible si mejora el nivel y la calidad de la vida humana al tiempo que garantiza y conserva los recursos naturales del planeta. Esto exige, no sólo la integración en la contabilidad económica de los costes ecológicos, es decir, la fijación de precios que reflejen en la medida de lo posible el costo real de reposición y de renovación de los recursos naturales consumidos. Pero esto no significa que “pagar” dé derecho a contaminar, pues de lo que se trata ante todo es de no destruir recursos naturales que no puedan regenerarse. En este sentido, deben instaurarse modos de producción, pautas de consumo y géneros de vida que acaben con el despilfarro actual, principalmente en los países más industrializados. Esto implica que no debe tomarse de la naturaleza más de lo que ésta pueda reponer, a fin de que la explotación de los recursos naturales necesaria para satisfacer las necesidades humanas legítimas sea duradera y con futuro. Dicho principio debe dirigirse en primer lugar a los países más industrializados, pues son los mayores consumidores de recursos naturales y los que emiten mayores cantidades de productos contaminantes: según las Naciones Unidas una persona en el Norte o Centro consume entre 14 y 115 veces más papel, entre 6 y 52 veces más carne, y entre 10 y 35 veces más energía que una persona de un país del Sur o Periferia.

Es necesario un cambio de rumbo en lo que a nuestra relación con la naturaleza se refiere: detener el deterioro de la ecosfera tiene mucho que ver con la disminución de la pobreza y con el logro de un bienestar y de una calidad de vida dignas e, incluso, con nuestra supervivencia como especie y con la de la biodiversidad del planeta. El desarrollo debe encontrar un equilibrio a la hora de atender objetivos estrechamente interrelacionados, como cambiar las pautas de producción y de consumo, reducir la pobreza y moderar el crecimiento económico y de la productividad, de conformidad con los recursos naturales disponibles y con su capacidad de regeneración y de reposición. Todo ello requiere cambios sustanciales a escala planetaria, haciendo especial hincapié en la industria y el comercio internacionales, es decir, entraña cambios en las economías de todos los países, sobre todo de los más industrializados, así como una más intensa cooperación internacional, de manera que la economía no sea un factor ni un argumento para justificar la agresión contra el medio ambiente.

Los gobiernos y las empresas, y principalmente los gobiernos de los estados más ricos e industrializados y las grandes empresas transnacionales, son los primeros responsables del actual deterioro social y medioambiental, y en particular del aumento de la pobreza en que malvive una gran parte de la humanidad, así como de la pérdida continuada de biodiversidad, a causa de los modelos de producción y consumo que nos imponen. Garantizar, ahora y en el futuro, la satisfacción de las necesidades básicas, así como la preservación de un medioambiente sano y saludable del que podamos disfrutar todos y, por consiguiente, el logro de un nivel o calidad de vida y de bienestar dignos para todos requiere otro tipo de políticas.

- Nicolás Angulo Sánchez es autor de El derecho humano al desarrollo frente a la mundialización del mercado, editorial Iepala, Madrid 2005
http://alainet.org/active/21880

CONSERVAR EL SUELO ES SERVIR AL FUTURO

Marcelo Viñas28-01-2008
www.nuestraamerica.info

En sintonía con los ejes económicos, habituales en nuestro tiempo, usados para interpretar casi cualquier cosa de manera excluyente, asistimos todos los meses a una discusión entre el gobierno y las organizaciones del campo sobre los subsidios, las retenciones, y otras yerbas. Los productores sienten que los políticos “meten la mano” en sus bolsillos, mientras que el gobierno se erige como una nueva versión de Robin Hood, tomando de los ricos oligarcas lo que el pueblo “necesita”. Y así bostezamos frente a discusiones que nunca terminan, matizadas por comunicados emanados de asociaciones de pequeños y medianos productores, quienes buscan una distribución más equitativa de la tierra, quizá porque muchos la perdieron o quizá porque sienten que también tienen derecho a participar de la gran torta exportadora de nuestros recursos. Y jugando a estar por encima de todos, pero sumergidos en la misma retórica, están los técnicos y los científicos, nucleados alrededor de un INTA cuyos balances engordan con el aporte económico de solventes empresas privadas nacionales y extranjeras.

Los medios de comunicación especializados en el tema rural no alientan ni siquiera una tímida “pedagogía” agrícola, y los grupos ambientalistas basan sus campañas en presupuestos conceptuales que, por interés o por incapacidad, erróneamente dan por sabidos en la mayoría.

Y en el medio de todo esto esta la mayor parte de la población argentina, como un espectador aburrido que desea que termine esta película para poder entretenerse bailando por un sueño. No sabe nada de agricultura y ganadería, y realmente cree que no necesita saberlo. Para eso están los agrónomos y los veterinarios, y además no vive en el campo, por lo cual los problemas del campo no son sus problemas. Como si esto fuera poco, escuchan tanto de los políticos de turno como de muchos empresarios, que la soja es “bolivariana”.

Entonces comienzo a preocuparme cuando periódicamente leo las notas de los especialistas sobre suelo, desde hace más de 5 años, acerca del balance negativo de nutrientes que produce nuestra agricultura actual.

Toda aquella persona que tiene una maceta en su balcón sabe que en algún momento la tierra de la maceta se agota. Es un hecho, que para que la planta sobreviva, se debe o enriquecer la tierra, o cambiarla, o agregar algún fertilizante, o hacer un poco de todo.

Los campos de cultivo no escapan a esta regla, y las noticias que me preocupan están relacionadas con mucha información que indica que los nutrientes que sustentan nuestros cultivos se están agotando con cada cosecha, y que, por lo tanto, deberíamos estar haciendo algo al respecto.

Por qué es importante esto? Para usar un argumento económico: porque el 50 % de nuestra economía depende de la fertilidad de los suelos. Ni más ni menos. Para usar un argumento humanitario: porque casi todo lo que comemos proviene de esas tierras. Para usar un argumento ecológico: porque si esa “maceta” se agota, no habrá alimento, ni personas, ni economía. Y para ser realista, al ritmo de la agricultura argentina actual, a las personas ya fallecidas por hambre y desnutrición, en pocos años se les van a sumar muchos más.

Pero por qué debería pasar esto, si nuestros agricultores de “punta” son tan “eficientes”?? Porque parece que no lo son. No son agricultores, ni son eficientes. Voy a ensayar una explicación. Excluyendo voluntariamente en este relato las prácticas agrícolas de los pueblos originarios, podemos decir que la agricultura “gringa” argentina proviene principalmente de los colonos extranjeros llegados al país desde fines del siglo 19. Son emblemáticas las colonias santafecinas, como Esperanza, en este sentido. Las corrientes inmigratorias masivas del siglo 20 sumaron una gran cantidad de agricultores a la Argentina. Sus prácticas eran diversificadas, como resultado de conocimientos ancestrales que indicaban que no era conveniente apostar todo a una sola producción. Los contratos de arrendamiento de las primeras décadas de aquel siglo, que permitían a los colonos hacer trigo tres o cuatro años y dejar el campo con pasturas, suman a la historia una complejidad que dejaremos para otros trabajos, pero desembocaron, junto con un saldo exportable creciente del cereal, en un desastre económico a fines de la década de 1930, cuando varias sequías acabaron con sucesivas cosechas. Otra vez, los agricultores diversificaron su actividad como producto de aquel duro aprendizaje. Así, se producían cereales, oleaginosas y ganado, de una manera relativamente equilibrada, y que respondía a la percepción directa que el colono tenía de su suelo.

Posteriormente, aquellos viejos agricultores argentinos mutaron, y ese cambio los transformó en otra cosa. Primero dejaron de llamarse agricultores para autodenominarse productores agropecuarios. Pero las mutaciones no fueron sólo semánticas, implicaron también un cambio en la percepción del producto de su trabajo. En la mutación de agricultores a productores agropecuarios, su primaria visión del contacto con la tierra como esencia de su trabajo en relación a los cultivos, pasó a centrarse primordialmente en los productos de estos cultivos. La aparición de variedades híbridas, de mayor rendimiento, y la oferta de novedosos productos químicos que permitían luchar contra malezas y plagas distrajeron al agricultor de su objeto primario, y lo hicieron centrarse en las nuevas prácticas, que implicaban un aumento en la cantidad de insumos, y que, desde la percepción del productor, le garantizaba la cosecha que le permitiría pagar los insumos y ganar dinero. Ahora el cultivo deja de ser importante en sí mismo, y la balanza se inclina a favor de su condición de medio para obtener un producto, por supuesto comerciable, con la aspiración excluyente de aumentar la cantidad de ese producto al final de la cosecha. Ahora no importa tanto el proceso que se adopte en relación al cultivo, si lo que se hace es una garantía de mayor producción. Esta transición se da principalmente en el marco de, y como producto de, la llamada Revolución Verde. Esta intensificación de los cultivos por encima de las rotaciones, sumado a las prácticas tradicionales, llevó a una gran erosión del campo.

Luego mutaron nuevamente de nombre y de visión. Dejaron de llamarse a sí mismos productores agropecuarios, para adjudicarse un lugar en lo que los economistas llamaron la cadena agroindustrial. Se sintieron parte de algo mayor, y no quisieron quedar relegados al mero papel de productores, por lo cual se autodenominaron agroempresarios. Ahora ya tampoco es tan importante el producto en sí, sino el mercadeo de ese producto. Los agroempresarios están ahora muy preocupados por la bolsa de valores, por la colocación en el mercado, y sus productos y cultivos están diseñados en función de las cotizaciones futuras, las fluctuaciones bursátiles, los vaivenes de la demanda, la apertura de nuevos destinos comerciales. Ahora, entonces, es indispensable aumentar la cantidad de producto comerciable, y es necesario a toda costa la adopción de cualquier medio, incluso aquellos que los abuelos agricultores reprobarían, con tal de aumentar la producción. No cuidan cultivos para obtener alimentos, usan sus cultivos y sus productos para cosechar dinero. Esta nueva mutación va de la mano con la adopción de la llamada segunda Revolución Verde, o revolución Biotecnológica, es decir la adopción de paquetes tecnológicos (siembra directa, semilla transgénica, herbicida) diseñados para producir commodities. En este cambio, la erosión eólica y la hídrica del suelo disminuyó, pero aparecieron decenas de nuevos y graves problemas.

Ahora, volviendo a nuestro ensayo explicativo, podemos decir que la agricultura, la producción prioritaria de alimentos y fibras para consumo humano, se perdió en estas mutaciones en virtud de su función actual de producir bienes comerciables, y por ese motivo los agricultores argentinos ya no son agricultores.

Ahora veamos por qué no son eficientes. Aumentar la producción, es decir la cantidad de producto que obtengo, no tiene nada que ver con la eficiencia, es más, puedo obtener un valor récord de producción siendo menos eficiente de lo que eran los agricultores en la década del ‘50. La eficiencia y la productividad son cosas muy distintas. Los estudios realizados hasta ahora indican que los monocultivos industriales aumentan su productividad a expensas de una entrega muy alta de energía en la forma de combustibles, fertilizantes y agrotóxicos. Cuando se restan estos aportes al producto, la eficiencia total del sistema se reduce bastante, siendo en muchas ocasiones muy inferior a la eficiencia de una chacra clásica con diversidad de producciones y con aportes externos reducidos o nulos.

No centramos nuestro interés en la eficiencia energética de un proceso agropecuario porque estamos demasiado acostumbrados a pensar en términos de la cantidad final de producto, en valores absolutos, y en general sin importar los costos energéticos, y es justamente el costo en relación al producto, lo que da dimensión a la eficiencia. Estas estimaciones son peores aún si no asumimos todos los costos reales que tenemos.

En agricultura, existen dos tendencias principales que rigen las formas de producir, la llamada agricultura de procesos y la llamada agricultura de insumos.

La agricultura de procesos está basada no en la cantidad de producto alcanzado sino en el mantenimiento de los procesos vitales que permiten la continuidad de la producción, sin el agregado de insumos externos. Esta agricultura prioriza la salud del suelo y del ecosistema por encima de la cantidad absoluta de producto obtenido, y en general sus costos están relacionados con las horas hombre incorporadas al proceso.

La agricultura de insumos, por su parte, se basa en la maximización del producto obtenido, y recurre a numerosos insumos, como combustibles, fertilizantes y agrotóxicos, para asegurar ese máximo. Los costos de esta agricultura son usualmente calculados en términos de la energía fósil gastada para obtener un producto.

Los estudios indican que la eficiencia energética por cantidad de producto obtenido es entre 2,5 y 6 veces mayor en la agricultura de procesos que en la agricultura de insumos. Es decir, por la agricultura de procesos, la cantidad absoluta de producto puede ser menor (aunque no necesariamente), pero su costo es mucho menor, siempre en relación a la agricultura de insumos. Concretamente, para obtener una cosecha récord en la agricultura de insumos debo agregar enormes cantidades de sustancias que bajan la eficiencia de la producción. La agricultura de insumos es menos eficiente que la agricultura de procesos, y como aquella es la agricultura de los agronegocios, podemos concluir que los agroempresarios argentinos no son eficientes.

Además hay otros costos no incluidos, que hacen bajar más aún la eficiencia de la agricultura de insumos. Los agricultores, devenidos productores agropecuarios, devenidos agroempresarios, saben muy bien que la agricultura industrial sobre suelos nuevos, puede generar altos rendimientos en los primeros años empleando la reserva de fertilidad del propio suelo, y con un mínimo agregado de insumos externos. Y lo que sucede es lo que me preocupa desde hace varios años, con cada nota sobre fertilidad que aparece publicada. Según los datos disponibles, a nivel nacional se repone en promedio sólo el 30 % de los nutrientes que los cultivos extraen del suelo. Y en ocasiones no se repone nada. Los cultivos que se realizan sobre suelos recién desmontados, aprovechan durante unos cinco años la fertilidad acumulada en ese suelo, sin reponer nada de lo que se saca. Fertilizar en Salta o en Santiago del Estero es sumar un costo más al alto flete del transporte, al costo del desmonte, y a otros factores que hacen disminuir la rentabilidad. Entonces, por motivos económicos, no se respetan los procesos ecológicos subyacentes a la producción. Entonces no se fertiliza el suelo, y se especula con realizar un buen negocio que dure unos 5 años, y después se verá si “cierran los números” de la agroempresa.

En otras palabras, ese 70 % de nutrientes que el suelo entrega a cada cosecha récord, es ni más ni menos, un subsidio agrícola dado, en este caso por el suelo, es decir, el “ambiente”, cuya propiedad no es del dueño de la tierra ni del arrendatario, sino del estado, de todos los ciudadanos. La magnitud de este subsidio asustaría a más de un buen ciudadano preocupado por el país. En el año 2002, los cálculos indicaban que reponer los nutrientes extraídos por la cosecha de soja representaba un costo de u$s 900 millones, frente a una facturación total de u$s 5.000 millones. Este valor de nutrientes no devueltos al suelo fue entonces del 18 % en el año 2002. El ambiente, que es un bien común, otorgó al negocio de la soja un subsidio de casi el 20 % de la facturación. Esto en términos económicos.

En términos ecológicos, la pérdida de nutrientes es una herida que deja secuelas. El suelo es un ecosistema en sí mismo, integrado por miles de organismos que son los encargados de reciclar los nutrientes y la materia orgánica, dejándolos disponibles para el cultivo. Estos procesos ecológicos tienen sus propios tiempos y sus propias eficiencias. Usualmente los procesos de formación de suelo llevan miles de años, y la cobertura vegetal natural, el ecosistema soportado por el suelo, es el resultado de miles de años de evolución y sucesión ecológica. Tengamos en cuenta, que los ecosistemas son arreglos de biodiversidad autorregulados, que se perpetúan en el tiempo con plasticidad, elasticidad y una enorme tolerancia a los disturbios naturales. Cuando no se comprende que el suelo también integra a ese ecosistema, complejo y sometido a múltiples y diversas regulaciones que a veces apenas conocemos, cuando se supone que el suelo es apenas un soporte mecánico para nuestros cultivos, es entonces cuando ingresamos a los agronegocios, alejándonos definitivamente de la agricultura. Cuando eliminamos el ecosistema y sólo nos limitamos a extraer nutrientes del suelo, no sólo hacemos a éste más pobre, sino que además le quitamos aquello que lo mantiene saludable, lo cual agrega una dimensión de largo plazo a la valoración. La salud del suelo, mellada por la pérdida de sus capacidades ecológicas, no es algo que se pueda devolver con fertilizantes sintéticos. En muchos casos su restauración es prácticamente imposible.

Por eso me preocupa que los titulares sobre la reposición en extremo deficiente de nutrientes sean los mismos año tras año. Cada año las heridas del suelo son mayores, su pobreza es mayor, y su daño es mayor. Y con cada cosecha, la posibilidad de reparar esos daños se alejan más y más de la simple incorporación de fertilizantes químicos.

Por otra parte, si ni siquiera desde un punto de vista económico se “respeta” al suelo concibiendo sus pérdidas como un costo que hay que internalizar en virtud de la sustentabilidad de todo el sistema, es muy probable que parezca ingenuo a los empresarios y los dirigentes pretender que exista algún punto de vista ecológico por encima de todo esto que deba llamar la atención y generar decisiones de largo plazo. Ni hablar de proponer salidas orgánicas o agroecológicas.

Volvamos a nuestra ingenua lectura económica, y a todos los entredichos entre los partidarios de los agronegocios y el gobierno. La gente “del campo” se queja de las retenciones, y el gobierno dice que sus ganancias son demasiadas y que necesita esos pesos para cubrir las “necesidades” de la gente. Entonces, con las retenciones, se pagan los planes sociales. Uno podría extrapolar aquel subsidio dado por el suelo a los negocios agrícolas, y pensar que alrededor del 50 % de las retenciones son cubiertas por este subsidio ambiental. Es decir, le cobran al exportador, lo que en definitiva él no tuvo que pagar en fertilización. Es decir, la mitad de la retención era un costo que el agroempresario debió pagar y no lo hizo. En cierto sentido con el 50 % de la retención el agroempresario “devuelve” al gobierno el subsidio dado por el suelo, con lo cual, la retención real sobre su renta es la mitad de lo que se dice. Uno puede estar más o menos de acuerdo con los destinos que el gobierno da a esos fondos, pero lo cierto es que no vuelven al suelo, y cuando pierde el suelo, pierde el estado, todos nosotros. En resumen, el costo ambiental no es asumido ni por los agroempresarios, ni por el gobierno, sino por todos nosotros y nuestros linajes.

Desde el punto de vista del suelo, la pérdida es un daño significativo a su futuro, como ya expresamos. Y no importa si es el gobierno o los agroempresarios quienes se quedan con lo que perdió, lo cierto es que esa pérdida representa una dificultad que se manifestará con mayor o menor gravedad más adelante. La dificultad se traducirá en una baja productividad del suelo, y un deterioro paulatino de su salud, que podría hasta desencadenar procesos de degradación y erosión irreversibles. Y esa pérdida en el suelo se traducirá en terribles procesos de crisis en nuestra sociedad en el futuro. Las heridas que el suelo sufre hoy sangrarán más en la generación de mis hijos. Por eso me preocupa mucho, más cuando veo que el actual modelo agrícola sólo tiende a intensificarse y expandirse.

Y me preocupa además, porque no veo que sea advertido por las diversas dirigencias, todas preocupadas por su pequeño ranchito, con más vocación demagógica que pedagógica, desconectadas de la defensa de los bienes públicos y de los intereses generales de la población, entre los cuales entiendo que debería priorizarse siempre la eficiencia en lugar de los saldos exportables. Más aún en temas que involucran a un modelo agrícola que genera, aparte de los ecológicos, profundos problemas sociales por desarraigo, desocupación, precariedad laboral, contaminación, y otros.

La Federación Agraria Argentina emitió hace poco un proyecto de ley para limitar o prohibir la concentración de tierras en manos de extranjeros, que es muy loable y al cual adhiero en términos generales. Pero me pareció atroz que en ese documento no se contemple seriamente el uso de la tierra, más que por alguna referencia al pasar. Los autores parecen presuponer que el uso minifundista de la tierra garantiza una buena conservación del suelo, y que necesariamente el latifundio lleva a un mal uso, especialmente si el latifundista es extranjero. Hay muchos ejemplos que indican que este presupuesto es erróneo, y que no deberían mezclarse las nociones de tenencia y uso. Por otra parte, priorizar la mirada sobre la tenencia sacrificando la noción de uso, entiendo que es una variante de las mutaciones padecidas por los agricultores de antaño, que derivaron en esas clases dirigentes que deciden sobre el campo pensando no en los alimentos sino en los negocios. Además, la nacionalidad de los titulares del dominio importa bastante poco desde el punto de vista del ecosistema. La mayor parte de los agroempresarios que se enriquecen a expensas del suelo argentino son argentinos.

La reforma agraria es uno de los principales caminos que tenemos que recorrer, pero siempre y cuando tengamos presente el uso del suelo, ya que desconociendo este factor, el futuro del suelo podría ser el mismo y sólo cambiarían los verdugos. Es más, una ley de uso del suelo debería ser previa y de mayor nivel de abstracción que una ley de tenencia, ya que partiendo de antecedentes tomados del estudio de la eficiencia de los cultivos, con datos experimentales sobre las unidades mínimas y máximas de producción, tendríamos un marco conceptual de base ecológica o sistémica más racional para definir un sistema de tenencia.

Por parte del sector de la agroindustria, los agronegocios, las cadenas agroindustriales y todos los eufemismos que quiera inventar esta clase para referirse a su objetivo único y primordial de ganar cada vez más dinero, no podemos esperar demasiado. En cuanto los números no cierren se dedicarán a otra cosa, pero mientras tanto, seguirán insistiendo en que son ecológicos, sustentables, socialmente responsables, eficientes, competitivos, y bolivarianos, mientras tratan de ingresar al prometedor y suculento negocio de los “biocombustibles”, a expensas de exprimir al máximo posible los ecosistemas hasta destruirlos completamente,… con todos nosotros adentro. No podemos esperar de ellos otra moral que la que dictan sus cuentas bancarias, sus apetencias de poder y su visión perversa del crecimiento.

Qué decir del grueso de las autoridades, esa mezcla rara de vanidades enfermizas y egoístas, con sus pequeñas camándulas de fieles y aduladores, negociando casi siempre con la necesidad, llenando sus bocas con palabras gastadas y huecas, tapando sus escándalos y negociados con pautas publicitarias y actos demagógicos. No hay mucho por decir que no sepamos, salvo el “manotazo de ahogado” de pedirles, rogarles, suplicarles, que entre elección y elección dejen de ausentar al Estado del proceso.

También hay que considerar a los medios de comunicación, la principal herramienta de alienación que tienen los poderosos. Los medios han llegado al punto de no tener que hacer grandes esfuerzos creativos en su intento de idiotizar a las personas, vanalizar los temas, vender mentiras o distraer en la forma de investigaciones periodísticas, y otras intrigas. En el contexto de los grandes medios argentinos, las noticias importan en tanto generan, mantienen o amplifican las audiencias, lo cual se traduce en ganancias económicas. Por supuesto que entre las páginas invadidas por publicidades de los agronegocios, siempre se filtran algunas “notas de color”, como aquellas que informan sobre la baja reposición de nutrientes de nuestros suelos en el marco de la agricultura actual.

Después están los sectores de izquierda preocupados históricamente por temas urbanos, para los cuales el campo, el suelo, los ecosistemas, parecen no entrar en su ecuación industrial, obrera y proletaria. Aunque sí promueven el desarrollo, para lo cual no reniegan demasiado del crecimiento económico subsidiado por el ambiente. Pero no veo que adviertan que sin ambiente no habrá desarrollo, que sin ambiente no se mueven las fábricas, que sin ambiente los derechos humanos retrocederán al punto en que la aspiración máxima de dignidad pasará por obtener una ración de comida. Están muy preocupados por el agua que hipotéticamente se quiere robar el imperialismo dentro de dos décadas, una visión que esconde su increíble incapacidad de ver o de cuestionar todo lo que se están robando ahora los patriotas agroempresarios argentinos, con cada cosecha de soja, nutrientes que se van a expensas de la capacidad futura de producir alimentos. Me preocupa que gente valiente y comprometida haya sido incapaz de incorporar la noción de “entorno”, de pertenencia a un ecosistema, en sus visiones del mundo.

Estamos severamente disociados de nuestro entorno natural. Actuamos como si no dependiéramos de los ecosistemas para las cosas más básicas de la vida cotidiana, y nuestra noción de medio ambiente rara vez supera los mensajes emanados de conflictos generados por el tratamiento de la basura, o por casos de contaminación. Pero estos conflictos se desatan cuando el desastre está en sus etapas finales. Recién cuando nos entra por la nariz nos demos cuenta de que algo se está pudriendo. Pensamos en las pasteras uruguayas, pero no pensamos en las miles de hectáreas que tuvieron que ser previamente forestadas con monocultivos de pinos para abastecer la pastera. Es más, para muchas personas, los miles de pinos parecen un bosque, ordenado y limpio, aunque sean tan desiertos a los fines de la biodiversidad y tan perjudiciales para el suelo, como lo es un cultivo de soja. El impacto de las forestaciones es mucho mayor que el de las pasteras, pero no lo percibimos, porque vivimos en ciudades lejos del campo y del olor de la tierra, gastando cada día más papel barato. Y apenas pensamos en las pasteras argentinas…, o en los crecientes cultivos forestales argentinos que demandarán más pasteras argentinas.

Por eso me preocupa que la pérdida de fertilidad de los suelos sea una recurrente noticia más en un tsunami de informaciones vacías. Y estoy seguro que algunos agricultores genuinos, de los que todavía quedan, sienten dolor al conocer esa noticia. En el fondo me preocupa percibir que estamos perdiendo la fertilidad en nuestras mentes, mientras cultivamos unas pocas monoideas, subsidiadas por insumos mediáticos contaminantes, en un entorno urbano cada vez más ruidoso pero menos diverso.
Marcelo Viñas es Biólogo, documentalista, autor de “Hambre de Soja” y “Siembra letal”.
Publicado en Nuestra América www.nuestraamerica.info

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62364
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